Arthur
Teissandier.
Profesión:
Investigador de campo.
Edad: 24 Años.
Procedencia: Frania.
Familiar:
Búho
moteado.
Descripción
psicológica y pequeño trasfondo:
Se
trata de un hombre noble bastante cercano al pueblo llano. Resulta
ser muy poco prepotente con las personas que recién conoce,
manteniendo una faceta muy amigable sin importar su condición social
o su aspecto. Tiene el firme pensamiento de que toda persona puede
proporcionarle una información necesaria o una historia increíble,
ya fuera de algo relevante sucedido durante su vida como algo
ocurrido a algún conocido. Esto le ha hecho forjarse una
personalidad que en la mayoría de la nobleza es difícil de
encontrar, pues siquiera se dignarían a cruzar sus miradas con
personas que considerasen inferiores a ellos.
Aunque
es alguien cercano, también es exigente con quienes está tratando.
Siempre espera el mismo nivel de respeto que él ofrece. No es que le
desagrade el tuteo, en ocasiones hasta lo prefiere. Lo que no quiere
es sentir que su interlocutor espera poder aprovecharse de su
posición de un modo u otro, ya fuera exigiendo el pago por su
información como utilizando su nombre a la hora de tratar con
terceros. Evidentemente tampoco soporta que le insulten a la cara,
llegando a emplear sus hechizos para imponer su posición sobre las
personas que se lo merezcan.
El
trato que tiene hacia Alicia es más frío y distante que el empleado
con el resto de conocidos o incluso, desconocidos. Su matrimonio fue
concertado años atrás entre sus padres y los padres de ella.
Durante un tiempo estuvo intentando ganarse su confianza e
incluso parte de su aprecio, pero lo único que logró fue ampliar
la distancia que les separaban. Al no compartir ni gustos ni
aficiones, Arthur sentía que aquella relación no avanzaría
nada a menos que ella lo desease.
Este
detalle le molesta soberanamente, pues ha crecido a lo largo de su
vida siguiendo la figura del hombre perfecto. Aquel caballero galante
que antepone el honor familiar a las necesidades de su persona. Por
lo que al estar casado con ella, ve como sus necesidades se ven
completamente limitadas por ella. El único contacto físico que
mantuvo con ella fue la misma noche en la que se casaron,
expresamente para que ella se quedara embarazada de su actual hijo.
Desde entonces se encuentra en una encrucijada a la que no consigue
darle solución. Su mujer no le desea, pero él no puede mancillar su
honor acostándose con otras mujeres pues en el caso de que alguien
lo descubriera podría suponer un martirio añadido para su esposa.
Puede que no llegara amarla, e incluso en ocasiones le molestara su
indiferencia, pero no se veía con fuerzas suficientes como para
destrozar su reputación frente al resto del mundo. Aunque supiera de
cientos de familiares y conocidos que no dudaban demasiado a la hora
de arrojarse a los brazos de otra mujer. En muchas ocasiones se había
percatado de lo estúpido que era, pues veía como iba perdiendo los
años de su juventud al lado respetando a una persona que poco o nada
le importaba.
Aunque
respete su dignidad y honor frete al resto del mundo, se le puede
considerar una persona muy manipuladora sobre su mujer. No suele
tener inconvenientes a la hora de acceder a la mente de su esposa y
alterar algunos de sus recuerdos, o incluso borrar de su mente algún
que otro suceso traumatizante ocurrido durante sus viajes. El ha
llegado a considerar que dicha práctica tiene una doble moral, pues
lo utiliza tanto para conservar la calma que le rodea como para
evitar que cualquier trauma o recuerdo oscuro anide en su mujer.
Tiene suficiente con soportar su indiferencia durante los viajes,
como para tener que afrontar encima su mirada acusadora. La protege
tanto como controla, algo que si llegara a descubrir su mujer sería
un motivo más que suficiente como para desatar su furia contenida.
Siempre y cuando él no fuera más rápido y alterase aquella
información. Por curioso que parezca, en ningún momento ha
intentado trastocar rasgos de su personalidad o la idea preconcebida
que ella tiene sobre él, siendo uno de los medios más simples para
lograr mejorar notoriamente su relación. Los motivos de ello son
simples. No quiere una relación surgida de una ilusión.
Descripción física:
De
arriba abajo, es un hombre de apariencia soberbia y serena. Su
cabello castaño es corto y repeinado hacia atrás, fijado con una
grasa vegetal translúcida. Sus ojos son profundos y oscuros, sobre
los cuales se pueden apreciar dos cejas poco pobladas. Estos
transmiten una curiosidad que en ocasiones puede llegar a incomodar a
su interlocutor. Su nariz es poco llamativa, en comparación a las
facciones angulosas de su rostro que le proporcionan una apariencia
más agresiva de lo que es en realidad. Su cuerpo es fibroso y
saludable, sobretodo de cintura para abajo. Todo ello gracias a los
constantes paseos y viajes que realiza entre los continentes, siempre
en busca de cualquier información o suceso de relevancia. No cuenta
con tara alguna visible en su cuerpo, salvando un complicado tatuaje
circunferencial dibujado a la altura de la muñeca.
El
color predominante de sus ropajes es el azul oscuro bordado en plata.
No tiene reparos en vestir con prendas de baja calidad, aunque su
predilección son las elaboradas en una sastrería de la capital de
su país natal.
Vestimenta
habitual.
Aunque
no le hace ascos al hecho de vestirse con cualquier prenda que caiga
en sus manos (Siempre que se mantenga dentro de los límites de la
decencia y la ridiculez), suele tener tendencia a vestir de la
siguiente manera. Camiseta blanca abotonada sobre la cual se
coloca una chaqueta celeste de pana con el emblema familiar
bordado en oro sobre el corazón. Sus pantalones son del mismo
material pero de un tono más oscuro, cuyas bocas quedaban ocultas
bajo sus botas altas de cuero.
Historia
del apellido:
El
apellido Teissandier, proviene de una familia noble muy reconocida en
el ámbito de las letras, pues desde hace generaciones, los
descendientes de esta casa han dedicado sus vidas a la obtención y
preservación del conocimiento, ya sea del campo científico u
religioso. Estos copistas y escribas por naturaleza, han ido
almacenando en su biblioteca toda la sabiduría e historias que se
les iba poniendo en su camino. Por ello, han conseguido una inmensa
colección de libros y documentos que guardan con recelo bajo
una exhaustiva vigilancia durante el día y la noche.
El paso a este conocimiento queda exclusivamente reservado para
los descendientes de la familia. Solo se permite el paso a extraños
por petición de un familiar y tras que el cabeza de familia acepte
su acceso. Tampoco se permite la extracción de ningún documento del
interior, salvo que este haya sido copiado de antemano por un copista
de la familia y el original permanezca dentro de la biblioteca, salvo
que se encuentre en un estado de deterioro muy avanzado y se vea la
necesidad de cambiar el documento por uno en mejores condiciones.
Otra
de las características de la familia, es sin duda la que más les
diferencia del resto. Toda la familia vive en la mansión, y con ello
me refiero, a toda aquella persona que en su sangre lleve los genes
de los Teissandier. Tíos, primos, padres, ancianos… toda la
familia se concentra en el mismo edificio, pues ninguno de ellos está
dispuesto a perder los derechos y privilegios que ello le conlleva.
Esto ha llevado a que la mansión donde viven crezca a la misma
velocidad que lo hace la propia familia, añadiendo cuartos nuevos y
ampliando los terrenos cada pocas generaciones. El edificio era
originalmente de dos plantas de alto y construido como un rectángulo,
pero tras sus constantes ampliaciones ha adquirido el aspecto de un
bloque cuadrado de habitaciones y salas, que rodean la biblioteca en
su epicentro. En dicha sala las estanterías han suplantado a los
muros y decenas de columnas repartidas por la biblioteca le permiten
soportar el enorme peso de las plantas superiores. Aunque desde fuera
el bloque de habitaciones parece que solo alcanza una altura de cinco
pisos, el edificio esconde un secreto que solo la familia conoce, y
es la existencia de un profundo e interminable sótano de siete pisos
de profundidad. En ellos son guardados los libros más importantes de
la familia.
Suelen
vivir de la venta de copias de sus novelas, noticiarios, mapas y
libros de texto. En ocasiones, determinados cargos de alto poder han
llegado apagare fortunas por algunos de sus ejemplares originales más
predilectos, o por la obtención de una información muy
concreta. También aceptan recados más específicos, como
la copia de un documento, salvaguardar algún tipo de
información en su cámara personal, biografías,
redacciones, etc. Esto último suelen cobrarlo a un precio
mayor, aunque también depende de la cantidad de tiempo que se le
deba prestar a hacer la tarea.
Dentro
de la familia se pueden diferenciar tres grupos muy diferentes entre
sí. Los escribas , los viajeros y los investigadores de campo,
aunque no se reconocen de esa forma entre ellos, es el nombre con el
que se les suele conocer. Hay muchas diferencias entre los grupos,
mientras el primero se dedica plenamente a las labores de copiar,
reescribir, biografiar y catalogar, el segundo y tercer grupo tiene
unas funciones bastante distintas, pero sin las cuales, la familia no
podría sobrevivir. Son considerados en muchos casos como los
“Actualizadores” de la biblioteca, pues traen noticias frescas de
todos los países a los que visitan, las cuales son reescritas en un
intento por mejorar su apariencia principal y archivarlas en las
zonas correspondientes. Con ello, se consigue que en su interior no
solo se guarden los sucesos más importantes de la historia pasada,
sino también los más importantes en la actualidad.
La diferencia fundamental que hay entre los viajeros y los investigadores, es la cantidad de riesgos que están dispuestos a asumir. Mientras que el primero se limita a viajar entre pueblos y ciudades redactando y estudiando la historia local, el segundo suele ir un paso más allá. Se ha llegado a conocer la historia de un Teissandier que fue ejecutado por la casa real de un reino sureño, porque había osado colarse en el palacio real y espiar las conversaciones del monarca con un noble de un reino vecino. Cuando se le descubrió escondido tras unas tupidas cortinas, se le detuvo y encadenó en lo más profundo de una de las mazmorras. Desde entonces, los Teissandier no son bien recibidos en aquel reino, por lo que suelen procurar evitar entrar en sus dominios.
Como
toda familia, los Teissandier disponen de sus propias normas de
convivencia y comportamiento. Estas normas se han ido modificando a
lo largo de los años para poder adaptarse a las nuevas generaciones
y al exponencial crecimiento de la familia. Cada pocos años se han
ido añadiendo normas más restrictivas y controladoras, en un
intento por preservar el núcleo familiar y su función fundamental.
Lo que emergió como una familia interesada en la escritura y a la
investigación, se ha ido convirtiendo poco a poco en un negocio muy
rentable que las cabezas de familia intentan preservar a toda costa.
Han llegado a expulsar a miembros de la familia renegándoles su
herencia y su apoyo económico, por el simple hecho de haberse negado
a realizar las tareas que se le asignaron. Todos en la familia deben
apoyar su causa y ofrecer todas sus habilidades y cualidades para
seguir creciendo. No se admite el holgazaneo ni la manutención de un
miembro no productivo.
Portar
el apellido Teissandier conlleva las siguientes obligaciones.
- Resguardar los secretos familiares.
- Proteger la información almacenada en la biblioteca.
- Salvaguardar los intereses de la casa en los diferentes reinos y territorios.
- Realizar las tareas que se le encomienden, ya sea redactando texto, buscando información o realizando las funciones del servicio.
- Obedecer sin rechistar las órdenes del consejo familiar. En el caso de que sus órdenes contradigan alguna de las normas anteriormente expuestas, se considera una orden inválida, pudiendo conllevar la disolución del consejo por parte del resto de la familia.
- La familia prevalece siempre por delante de los intereses personales.
- Durante los viajes, se ha de realizar un seguimiento de los avances realizados durante el mismo. En el caso de que no haya aviso alguno en un plazo mínimo de un año, se considerará la deserción del familiar. Este supuesto puede ser abolido si se demuestra la imposibilidad del mismo para mantener el contacto con la casa durante dicho tiempo.
- Los Teissandier están en la obligación de vivir en el recinto familiar. Salvo en el caso de que el consejo acepte que dicho miembro viva fuera del recinto.
- Toda aquella persona que se case con un Teissandier, está en la obligación de asumir dicho apellido como suyo propio con las consecuentes obligaciones.
© Vela Ruiz David, 2015
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